
La mayoría de los sitios de empresa son bonitos. Pocos hacen realmente su trabajo: convertir a un visitante en cliente. La diferencia no está en el diseño, sino en una serie de decisiones concretas.
Un mensaje claro en tres segundos
Cuando alguien llega a tu página de inicio, debe entender de inmediato qué haces, para quién y qué hacer a continuación. Si tu título habla de ti en vez del problema de tu cliente, ya lo perdiste.
Una sola llamada a la acción prioritaria
Demasiados botones matan el botón. Cada página debería impulsar una acción principal: agendar una cita, pedir una cotización, llamar. Lo demás es secundario.
La prueba antes que la promesa
Testimonios, trabajos, cifras, logotipos de clientes: la prueba social desactiva la duda mejor que cualquier argumento. Colócala donde se toma la decisión.
La velocidad y el móvil no se negocian
Más de la mitad de tus visitantes están en el teléfono. Un sitio lento o mal adaptado es un cliente que se va antes de leer tu oferta.
En resumen
Un sitio que convierte se construye alrededor de la decisión del visitante, no del ego de la empresa. Eso es exactamente lo que creamos en W Boîte Média: sitios claros, rápidos y orientados a resultados — y de los que conservas el control.